5 Consejos para enfrentar la procrastinación

Puede haber una serie interminable de distracciones digitales, hoy en día, pero no podemos culpar nuestra tendencia a posponer las cosas únicamente por Instagram y Facebook. Mucho antes de que las redes sociales y dispositivos como iPads fueran transformados en una distracción, la gente era muy buena dejando a un lado las tareas para otro día.

Para muchos, la postergación leve no es perjudicial. Pero para otros, el aplazamiento constante puede ser un obstáculo importante, especialmente en la creciente economía freelance. Considera a un trabajador independiente, cuyo salario está ligado a la productividad, o un emprendedor que quiere iniciar un nuevo negocio. En estos casos, la procrastinación puede ser muy costosa.

Si estás luchando contra el impulso de dejar elementos importantes para “mañana”, aquí hay cinco consejos simples para conseguir que se haga hoy.

1. No esperes a la perfección

Las tendencias perfeccionistas descarrilarán tu progreso. Cuando esperas que estén todos los detalles para ser “correcto” terminarás gastando demasiado tiempo en una tarea particular y tus otras responsabilidades se verán afectadas. Más importante aún, las cosas nunca se terminarán, porque, realmente, la perfección no existe.

Para hacer que algo suceda, no se puede esperar a lograr la perfección. En cambio, usa la regla 80/20. Esto significa, por ejemplo, que si tu sitio web o post de blog está bien en un 80%, toma una respiración profunda y sigue adelante con algo más. Y si hay pequeños fallos por aquí y por allá, tómalos como problemas técnicos que te permiten aprender. Recuerda, cualquier acción es mejor que no hacer nada.

2. Crea un sentido de urgencia

¿Te has preguntado por qué puede ser muy productivo cuando te enfrentas a un plazo muy corto, y a veces una simple tarea puede tomarte horas para terminar? Probablemente a ti se te da esto de trabajar bien bajo presión. Sin embargo, también podría deberse a la Ley de Parkinson, que básicamente dice que una tarea se expandirá para llenar el tiempo que le puedes dar. Por lo tanto, si tienes toda una tarde para enviar unos cuantos correos, eso es probablemente el tiempo que te tomará completarla.

Trate de combatir este fenómeno imponiéndote tus propios plazos específicos para ciertas tareas, y luego, saca el máximo provecho al tiempo extra (incluso si es para algo entretenido).

3. Divide un gran proyecto en pequeñas tareas

La postergación, a menudo se produce cuando estás abrumado por la enormidad de la tarea. Mirar a una tarea como: “iniciar un negocio” o “lanzar un sitio Web” en tu lista de tareas puede parecer un poco intimidante. El éxito depende de tu capacidad para descomponer un gran proyecto en una serie de pasos más pequeños, los que en realidad se pueden concretar.

4. Trabaja con tus ritmos y hábitos naturales

El amanecer temprano, no se aplica necesariamente a todos. Algunas personas son gente de la mañana. Otros son noctámbulos. La clave es entender cuáles son tus “horas de productividad” personales y aprovecharlas para las tareas más difíciles, o de alta prioridad. Por ejemplo, si eres una persona de la mañana, usa la madrugada para hacer frente a una de las tareas más difíciles.

Y si estás atascado, cambia tu entorno. Anda a trabajar a un café durante una hora, o una lluvia de ideas en el parque. Un cambio de escenario puede generar nuevas ideas y darte un enfoque renovado.

5. Realiza una auditoría de tiempo

Siempre, al final del día, pregúntate dónde quedó tu tiempo. Si trabajas por cuenta propia o iniciando un negocio, es fundamental comprender exactamente cómo estás usando tu tiempo. De vez en cuando, realiza una auditoría detallada de tu día y lleva un reporte de lo que hiciste y cuánto tiempo te tomó. Estas auditorías pueden revelar grandes ideas sobre tu flujo de trabajo diario y puede ayudarte a hacer ajustes cuando sea necesario.

Recuerda que mucho trabajo y nada de entretención no es saludable para nadie. Una de las mejores maneras de combatir la procrastinación es darse un tiempo libre. La clave aquí es hacer que tanto tu tiempo de trabajo y como el libre tengan importancia. Busca eliminar el trabajo pesado donde sea posible. No estarás logrando nada y no se recargarán tus baterías. Reemplaza el trabajo pesado con algo que realmente disfrutas. No sólo llegarás a ser más feliz, también te animarás a terminar las cosas cuando corresponde.

Fuente: Mashable

COMPARTE ESTE ARTÍCULO

Déja TU COMENTARIO ()