Navegando por la web, como siempre, fuimos a parar con una excelente presentación, sobre el aprendizaje basado en proyectos. Uno de los más grandes impedimentos de los países para ser centros de innovación y nuevos negocios es que no existe una cultura de crear cosas nuevas. No se les enseña a los alumnos, desde pequeños, a inventar, imaginar, desarrollar y trabajar en en equipo, poniendo las diferentes habilidades de cada uno, para obtener un resultado factible.
A los jóvenes no se les incentiva la creatividad ni el destacarse sobre el otro por algo más que las buenas notas. A los inquietos se les cataloga de desordenados, en vez de herramientas para sacarle provecho a su energía. Hay que generar espacios de creación, conversación y desarrollo de ideas, en los que se genere un engranaje entre distintas personas y habilidades. ¿Cómo hacerlo?
Bueno, en la siguiente presentación está detallado, cómo un curso se puede transformar en un horno de ideas. ¿Por qué no proponerlo en tu próxima clase?